miércoles, 25 de diciembre de 2013

Feliz Navidad :)

Supongo que esta entrada podría calificarse de off-topic, pero claro, este es un blog directamente de off-topic, así que, ya me entendéis, no importa demasiado.

Hoy es 25 de diciembre. 25 de diciembre, plagado de comidas copiosas y no tan abundantes; de regalos que llegaron o no llegaron; de familias reunidas y separadas. El caso es que hoy es este día. No importa.
Mientras intentemos ser felices, no importa.
Por un día, ¿qué más da?
Por un día, intentemos llegar a lo más alto.
No es tan difícil.
Tan solo procura no ser infeliz.
La felicidad es un pájaro escurridizo, lo sé.
Pero tiene que tener un nido donde vivir.
Y donde criar.

No tiene mucho sentido, también lo sé.
Pero no me importa.

Feliz Navidad a todos los que viven, a los que pisarán el mundo y a los que ya no están.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Si pudiera

Si pudiera dejarlo todo,
dejar mis penas y mi alma,
abandonarlo todo aquí
y tener mi memoria callada;

si pudiera olvidarlo todo,
olvidar todo lo que pasa
y todo lo que ocurrió
sin que yo misma lo notara;

si pudiera echar a correr
sin que nadie me alcanzara,
me echara una mano férrea
y me trajera de vuelta a la calma;

si pudiera escuchar algo más
que este coro de voces falsas,
quizá demasiado apacibles,
que huyen de mi garganta;

si pudiera echar a volar...

sin que nadie me atrapara.

martes, 17 de diciembre de 2013

Si pudiera escribir algo,..

... escribiría una historia que sacudiera los cimientos de mi propio mundo, que lo hiciera caer todo con tan solo leer unas palabras. Escribiría las hojas de papel que ha pintado mi cabeza, mezclaría mi sangre con la tinta y fundiría lo real con lo irreal, descubriéndolo todo, alcanzándolo todo.
Sin límites.
Si pudiera escribir algo alguna vez, algo que me saliera del alma y de más hondo, escribiría el sueño que nace en mi interior y que nadie conoce, ni siquiera yo. Me sacaría el corazón del pecho y lo convertiría en un pedazo de cristal, tan puro y diáfano que cualquiera podría ver dentro de él sin miedo alguno.
No me conozco y nadie se conoce.
Los corazones son de piedra, nubes, papel, flores. Son de hielo, fuego, luz, oscuridad.
Son de todo menos de cristal.
Son tan oscuros y a la vez tan radiantes; son la luz que explota entre las sombras y te ciega...

Típica persona

Resulta que hoy estoy inspirada y he decidido retomar el blog. Quien me siga (si es que alguien lo hace, lo cual dudo mucho), que sepa que las entradas las cuelgo básicamente cuando me da la gana. Este blog no es uno que piense actualizar cada día. No, no es de esos.

¿Quién es la típica persona? Es alguien que solo ve lo que le muestran, que solo da cuando recibe, que solo escucha cuando habla, que solo concede favores cuando van a devolvérselos. El mundo es muy egoísta y está lleno de típicas personas, a las que por algo se ha calificado de típicas. Está lleno de gente que solo hace si le hacen y para la que todo es condicional.
¿Que quién se salva de este tópico?
No lo sé.

Quizá la gente que sienta amor. Tengo la sensación de que el amor cambia el mundo. O ni siquiera él lo hace.
Puede que el amor también sea egoísta y egocéntrico, que también sea tan interesado como la típica persona.
Al fin y al cabo, los humanos estamos hechos de amor.
El amor mueve el mundo y lo para.
El amor da a luz, y el amor mata.

jueves, 24 de octubre de 2013

Payaso trágico

Somos personas. O no. La verdad es que una no puede estar segura de ello cuando tiene alrededor a gente que mata con una sola mirada, como un alienígena que dispara rayos X con los ojos. Pero dejémoslo en que somos una raza extraña, variable, que cambia, incapaz de mantenerse quieta y demasiado inmóvil cuando ha de reaccionar.

Empezaré la reflexión haciendo referencia al título. Payaso trágico. Eso es lo que soy. También es lo que eres tú y toda la gente que conoces, que conozco y que el mundo ha dado a luz. Soy un payaso trágico (supongo que suena mejor que payasa trágica) que se maquilla e intenta ser mejor de lo que realmente es.

Máscaras. Llevo una máscara. Sonrío cuando en verdad lo que deseo es dormir para siempre, vivir dentro de un bonito en el que todo es posible.

Todos llevamos una máscara. Pero muy pocos tienen el valor de quitársela. Miedo. Claro que es cosa del miedo. El miedo impulsa y detiene. Dicen que los héroes no tienen miedo, dicen que los suicidas le temían a todo. No lo sé.

Yo solo sé que vivo dentro de mi propio caleidoscopio. Todo está distorsionado, y la verdad es que nadie es capaz de hacer ese puzle de realidad que se extiende ante nuestras narices.

lunes, 23 de septiembre de 2013

*Canción*

Y mi carne no es de hueso,
es de roto confiar.

Y mis iris no son cuerdos,
son de bosque y azul mar.

Y mis joyas son de hierro,
y ya otra vez no brillarán.

Y mis labios son un cuento
sin su príncipe mortal.

Y mis pies son un consuelo,
hechos polvo ya de andar.

Y mis risas son un duelo
que ya nadie escuchará.

Y mis ojos son de sueño,
y ya no te van a olvidar.

jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Por qué?

Veo mis sueños ocultos.
¿Ya no están?

La echo de menos.
¿Se habrá ido?

Ya no está mi infancia, no;
se marchó.
Se marchó en cuanto sentí
una flecha que iba
a mi corazón.

Luego se clavó, pero no fue miedo
ni dolor
lo que sentí.
Solo fue una certeza,
una descripción
de lo que pasaría
a continuación.

Una tristeza
sin fin
ni color.

Una tristeza
por verme invisible.

Una tristeza
por sentirme idiota.

Por sentirme idiota
delante de todos,
delante de todas,
delante de él.

Una persona a la que ni siquiera conozco.

Y me pregunto, ¿por qué?

lunes, 12 de agosto de 2013

Luz



Mira entre las tinieblas.
Mira donde la luz no pueda olvidar
tus pupilas perdidas,
distorsionadas,
olvidadas
en el amor a una tristeza
que duele,
que hiere,
que mata,
que hace soñar, y que llena.

Mira entre la oscuridad
y dime qué ves.
Y luego mira hacia la luz
que duele,
que hiere,
que mata,
confusa,
encantada.
Y preguntas: ¿por qué?
¿Por qué a veces todo es tan triste?

          Y luego lo entiendes:
          ves que la luz es tan brillante
          y tan preciosa,
          y tan maravillosa,
          tanto que la tienes que encontrar
          entre la misma sombra de lo opuesto
          y llegar hasta el final
          y despertar.

Tanta luz hace estallar el mundo en colores,
y en alucinaciones
de las que despertar.

lunes, 5 de agosto de 2013

Amor



Hay cosas que no puedo explicar,
y una es el amor.
Pero no el amor que podría sentir por alguien;
no, de ese no te voy a hablar.
Hablo de las pequeñas cosas
que alimentan mi amor,
mi historia, mi corazón, mi vida,
que hacen que vea mi alma tan hermosa.
Esas cosas, esa gente
por las que siento amor;
cada brizna de hierba, cada hormiga,
que no encuentro indiferente.
Amor por existir, por formar parte
de este mundo de luz y color;
donde la oscuridad es solo un muro que pasar,
donde la felicidad es más realidad que arte.
Por ese amor te deseo
la gloria de todo el mundo;
porque no sé quién eres, pero sí
que eres un constante bombeo
de sangre en mis oídos;
un algo que es tuyo, pero podría
ser mío; un pulso
que alimenta un eterno latido.
Un eterno latido que encuentro
en el corazón del mundo,
donde las hojas caen sin remedio
y yo las guardo como tesoros.

lunes, 15 de julio de 2013

Sueños



Cada día, al despertar, recuerdo algo, algo que ha venido a mí durante la noche y ha huido ante el amanecer, dejando su huella imborrable.
Cada día, al despertar, revivo un trocito más de una vida imaginaria, tan imaginaria que se opone a la real y que destapa lo que siento por dentro y me niego a reconocer.
Cada día, al despertar, siento que nada ha cambiado... hasta que me doy cuenta de que un candado se ha abierto por fin en un corazón mío y neblinoso.

Y me pregunto: ¿por qué? ¿Por qué en la vida real soy incapaz de hacer lo que, quizá, verdaderamente quiero?

domingo, 7 de julio de 2013

Cenizas



Mis recuerdos son como ayeres fríos, cenizas que se clavan en el cadáver del pasado y que le insuflan la vida necesaria para volver aquí, y atormentarme, y dejar que el viento me arrastre hacia el final sin sentir nada...
Mis ilusiones son como pequeñas muertes sucedidas, muertes que han llegado sin cumplir en vida o por la añoranza de aquella existencia cumplida...
Y mi existencia es la vivencia del ayer, o el pesar del mañana, pero nunca el vivir del hoy, del ahora, del mundo terrible y cruel que se extiende ante mis ojos como una mancha maravillosa.

Quizá pienses que no eres como yo. Que puedes recuperar esos instantes que estás viviendo ahora mismo. Que vives el día a día. Pues bien, te digo que muchos no lo hacen, y que tú puedes ser uno de ellos... de nosotros. Pero ¿cómo sobrevivir en este mundo corrompido por lo que parece el infierno a gran escala?
Esa es la misión del infierno: ocuparlo todo, destrozar el cielo que intentamos construir y reducirlo a cenizas.
Horror. Tanto dolor y muerte. Tanta injusticia. Tanto miedo a afrontar cada latido.