lunes, 12 de agosto de 2013

Luz



Mira entre las tinieblas.
Mira donde la luz no pueda olvidar
tus pupilas perdidas,
distorsionadas,
olvidadas
en el amor a una tristeza
que duele,
que hiere,
que mata,
que hace soñar, y que llena.

Mira entre la oscuridad
y dime qué ves.
Y luego mira hacia la luz
que duele,
que hiere,
que mata,
confusa,
encantada.
Y preguntas: ¿por qué?
¿Por qué a veces todo es tan triste?

          Y luego lo entiendes:
          ves que la luz es tan brillante
          y tan preciosa,
          y tan maravillosa,
          tanto que la tienes que encontrar
          entre la misma sombra de lo opuesto
          y llegar hasta el final
          y despertar.

Tanta luz hace estallar el mundo en colores,
y en alucinaciones
de las que despertar.

lunes, 5 de agosto de 2013

Amor



Hay cosas que no puedo explicar,
y una es el amor.
Pero no el amor que podría sentir por alguien;
no, de ese no te voy a hablar.
Hablo de las pequeñas cosas
que alimentan mi amor,
mi historia, mi corazón, mi vida,
que hacen que vea mi alma tan hermosa.
Esas cosas, esa gente
por las que siento amor;
cada brizna de hierba, cada hormiga,
que no encuentro indiferente.
Amor por existir, por formar parte
de este mundo de luz y color;
donde la oscuridad es solo un muro que pasar,
donde la felicidad es más realidad que arte.
Por ese amor te deseo
la gloria de todo el mundo;
porque no sé quién eres, pero sí
que eres un constante bombeo
de sangre en mis oídos;
un algo que es tuyo, pero podría
ser mío; un pulso
que alimenta un eterno latido.
Un eterno latido que encuentro
en el corazón del mundo,
donde las hojas caen sin remedio
y yo las guardo como tesoros.