A veces pienso en que estamos atrapados. Mentalmente, quiero decir. O socialmente. Hay millones de películas sobre venganza y justicia. Hay millones de libros sobre eso. Pero hay algo equivocado en un mundo en el que las personas son capaces de matar a sus seres queridos por ambición (probablemente os suene a una frase de Los Juegos del Hambre), es decir, no entiendo nada.
Pienso en los jueces que imparten justicia, y a los que todo el mundo (al menos la mayoría) aprecia, porque hacen un buen trabajo. Meten en la cárcel a los criminales en la cárcel, los que tienen valor, porque luego llegan las amenazas y todo eso. ¿Y qué pasa? Que si acaban en la cárcel, lo más probable es que salgan, y si salen, se habrán forjado una personalidad a base de dolor. ¿Y de qué sirve eso? Es un círculo vicioso del que no podemos salir así. Yo admiro a esas personas que tienen el valor para cambiar las cosas, pero ¿así? ¿Reventando un país con manifestaciones y más violencia? ¿Es que no hay algo que se pueda hacer para salir de este círculo vicioso en el que estamos metidos?
Yo pienso cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta de que todo está más que equivocado aquí. Y, a la vez, este es el curso del mundo. ¿Aprender a base de golpes? ¿Cuál es el golpe que nos hace falta para despertar?
¿Cómo salir de este laberinto?