Cierra los ojos,
como solo lo pueden hacer los que no tienen párpados,
como solo lo pueden hacer lo que estaban hundidos
y ahora
les han regalado el aire
para que puedan respirar y que su voz corra por el mundo,
despertando los sueños de los muertos,
abrazando a los monstruos de los vivos.
Cierra los ojos
y dime qué pasa por delante de tus ojos,
dime si es tu vida o si es un cielo de tierna oscuridad,
iluminado dulcemente por la sombra blanca de la estrella
en la que un día decidiste confiar.
Cierras los ojos,
pero no te salvas,
yo te conozco y no puedes engañarme como haces
con tus propias neuronas, mientras lloras y te partes,
te dejas caer hacia el abismo.