sábado, 8 de abril de 2017

Desde el mismo lugar

Desde el mismo lugar,
hay dos personas que no saben qué hacer la una con la otra,
porque la una llora, la otra sonríe,
ahora la una sonríe y la otra llora,
aparece el cielo cubierto de preguntas,
nubes que descargan sus gotas de incertidumbre,
y nada pesa más que la duda.
Parece que nada le importa,
son sus sueños, no los míos;
parece que todo lo que haga estará bien, pero
todo lo que hagas estará mal. Entonces
¿cuál es la solución a esto?
¿Dónde queda la pura maldad?
Ojalá todo fuera más fácil.

Me quedan dos días, uno para verte
y el otro será para que me digan que no lo haga,
no quiero volver a llorar, a romperte,
no quiero que te vayas, nunca, no te vayas...

sábado, 27 de febrero de 2016

Skylar Grey - Words (traducción)

Siempre en una carrera,
al teléfono nunca estaba suficiente.
¿por qué fui tan egocéntrica?
Dijiste que nos veríamos pronto,
y eso fue hace ya unos doce meses,
no vi que el tiempo corría en nuestra contra.

Tantas preguntas que hacerte,
mas sé que hablo con mi propia mente.
Sé que ya no puedes escucharme.
Tantas cosas que decirte,
y la mayor parte de ellas, un adiós,
pero sé que ya no puedes escucharme.

Hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás.

Siempre contándonos mierda,
de tus consejos hacía lo contrario,
siendo estúpida e ingenua.
No llegué a ser todo lo que cabría esperar,
pero si hubieses esperado un poco más
habrías visto lo lejos que he llegado.

Tantas preguntas que hacerte,
mas sé que hablo con mi propia mente.
Sé que ya no puedes escucharme.
Tantas cosas que decirte,
y la mayor parte de ellas, un adiós,
pero sé que ya no puedes escucharme.

Hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás.

Más tiempo paso aquí,
más el silencio cava en mí,
sé que te has ido pero a veces juraría
que escucho tu voz entre la brisa,
y le hablo a las sombras del ayer
esperando ser atendida
pues solo quiero hacerte comprender

que hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás,
no supiste jamás,
no puedo retirar lo que no dije jamás,
no supiste jamás,
no puedo retirar lo que no dije jamás.

domingo, 7 de febrero de 2016

Oscuridad

Abrí los ojos en la oscuridad
sola me volví a encontrar
no hay rastro de realidad
en esta noche de lluvia y frío,
todos están durmiendo,
o quizá todos están muertos,
todos se han ido lejos
dejándome atrás.

Parpadeando intenté mirar
más allá de la oscuridad
mas nada se hacía brillar
en esta noche de lluvia y frío,
al parecer todos se habían ido
a un mundo que no era el mío,
el hogar estaba vacío,
yo quedaba y nadie más.

Las lágrimas sentí rodar,
la fiebre ascender sin más,
latidos en la oscuridad,
en esta noche de lluvia y frío,
¿de quién serán esos gemidos?,
ya nadie oye tus gritos,
vas acercándote al abismo,
vas intuyendo tu final.

En este parque de soledad,
del que los niños marcharon ya,
escuché una voz llamar
en esta noche de lluvia y frío,
no temas, decía, no temas,
esto es solo la fase previa,
tu corazón arde de tristeza,
pero ya no sentirás más.

Poco a poco la oscuridad
en niebla gris vino a tornar,
ya nada se hacía destacar
en esta noche de lluvia y frío,
contemplé cómo el infierno
de mi alma iba remitiendo,
el dolor se fue consumiendo,
moría yo sin más.

Cerré los ojos en la oscuridad,
sola me volví a encontrar,
no hay rastro de realidad
en esta noche de lluvia y frío,
me encontré frente a aquel abismo,
pendí al borde del precipicio,
mas ni un deseo se vería cumplido
de aquel corazón vacío.

miércoles, 13 de enero de 2016

Cada error

Has mudado cada capa de escarcha que cubrió tu piel,
ahora eres tu mente y sentimientos,
cada segundo que pases sin dormir
te traerá un nuevo y triste pensamiento,
cada predicción se volverá
tan cierta que tus ojos lo verán,
tan cierta que no hará falta llorar,
porque las lágrimas ya fueron derramadas.

Has traído a este lugar a lo que un día fuiste,
has mirado a ese reflejo en el espejo,
pero por alguna razón él no piensa como tú,
él cree que solo eres un recuerdo,
un recuerdo de esos que se olvidan,
un recuerdo que tú misma olvidaste,
aun sabiendo que ese recuerdo fuiste tú,
una vida,
ya hace mucho que no te pertenece.

Has destrozado a todo lo que un día amaste,
entre ellos tú misma te incluyes,
aunque no sabría decirte si eso cuenta,
pues sabes que jamás llegaste a amarte,
que toda realidad fue una ilusión
y ahora los minutos son hechos pesadillas,
aun así ves cómo el tiempo no corre,
aun así ves cómo cada sentimiento es despreciado,
cómo no importa para nada.

Has roto todo lo que llegó a gustarte de ti,
cada rastro de fortaleza, cada anhelo de sueño,
y has creado al monstruo que hace mucho temías ser,
hace poco comprendiste que te habías vuelto él,
y pese a todo, sigues aquí,
luchando por acabar con él,
por curar sus heridas, calmar su dolor,
destrozar cada rastro de vida,
has caído en ese pozo de donde la gente no sale,
en uno de esos en los que el agua te ahogará
en lugar de ayudarte a ascender;
en uno de esos en los que sin duda te ahogarás
por cada daño que no supiste
ver.

domingo, 3 de enero de 2016

Locura silenciosa

Son las tres en este mundo de locos,
en mi ciudad lo llaman hora punta,
son las tres en esta casa de locos
(¡es la hora de comer!,
¡vamos a reunirnos todos!),
no sé por qué esa idea no me gusta,
he visto demasiadas veces dentro de ellos,
he encontrado el afilado sentido a sus palabras,
y no,
no me gusta.
(¡Ven!, ven con nosotros).

Son las tres y encerrada estoy,
aun así esta prisión es voluntaria,
son las tres y agonizando estoy
(¡mi cabeza!,
¿por qué arde mi cabeza?),
no sé por qué el dolor es algo notable,
es algo que no te deja pensar ni meditar,
es algo que te ciega, ya no puedo ver más,
nada,
no me gusta,
(pero tengo que volver allá).

Sin que ocurra nada más el tiempo pasa y ya no estoy,
aún no logro comprender mas sé que no voy a volver.
Cuento los minutos que faltan para el anochecer
(la irrealidad me devora).

Sin que ocurra nada más todos se van y ya no están,
aún no logro descansar mas nunca voy a reposar.
Cuento los milenios que faltan para despertar
(esta locura me ahoga).

sábado, 12 de septiembre de 2015

Sin título

Mírame a la cara,
mírame a los ojos,
por si acaso cuando vuelvas ya no puedes mirar,
por si acaso cuando estés no pueda verme reflejada,
y me encuentre frente a un pozo vacío
que nada muestra y que todo lo refleja,
buscas la salida sin saber que está en la entrada,
buscas la razón de vivir y cuando la encuentras
descubres que la tenías guardada bajo la cama.
Aquel viejo terror de la infancia...

Vuelves a ese lugar,
una y otra vez,
y el infierno se aleja de ti jugueteando.
Qué es lo que falta para que vuelvas a ascender.
Qué es lo que hay en ti que no hace más que doler.
Qué es lo que hay en ti que causa daño.
Cada herida será una terrible cuchillada,
la daga que te atraviese, empuñada por mi mano.

Mírame a la cara,
mírame a los ojos,
quizá veas algo más que un espejismo de tus rotos,
o puede que solo encuentres más dolor y más daño,
quizá mires más allá y veas mi mano tendida,
luchando por abrirme paso adonde solo tú puedes llegar,
y hablando y removiendo y creando nuevo pasado,
y aun siendo el miedo una promesa que no suele fallar,
sigo buscando dónde encerraste a aquel corazón vacío.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Sin título

Tropezaste demasiadas veces.
Caíste demasiado bajo,
y sigues ahí. No nos hemos visto
desde hace tiempo, o quizá nunca
nos llegamos a ver.
Y aunque intuyo que has cambiado,
no puedo olvidar aquella sombra
que me cubría,
que me encerraba
en su asfixiante abrazo.
Aunque ahora la oscuridad sea la misma
con los ojos abiertos o cerrados.
Aunque tenga demasiado miedo
para atreverme a salir
del lugar donde tú te metiste.
Por tu cuenta.
Sin esperarnos.

Y te comieron los fantasmas
de aquel cementerio solitario,
la luz de tus ojos se apagó,
ya nada te quedaba.
Y yo estaba lejos,
lejos.
Y yo estaba sola, y tú también.
Te enterraron en la sombra, caíste al infierno.
Tus alas, que ya estaban rotas,
se quemaron
y su fuego alimentó tu ira.

Y yo estaba lejos, lejos.
Y tú estabas sola,
sola.

Pero el tiempo pasó, y los recuerdos
en niebla se tornaron.
Alguien los tomó entre sus manos
y los tiró a la basura
para construirte de nuevo.
Una nueva mirada, una nueva sonrisa
para estrenar tu nueva vida.
¿Cicatrices?
Ah, solo yo me acuerdo de ellas.

Eres una nueva coraza
para un cuerpo reutilizado.
En esa hora en que la luz del alba
más quemaba, abriste los ojos,
Y me los abriste a mí.

Y te recuerdo llorando, lejos.
Y me recuerdo gritando, sola.