Siempre en una carrera,
al teléfono nunca estaba suficiente.
¿por qué fui tan egocéntrica?
Dijiste que nos veríamos pronto,
y eso fue hace ya unos doce meses,
no vi que el tiempo corría en nuestra contra.
Tantas preguntas que hacerte,
mas sé que hablo con mi propia mente.
Sé que ya no puedes escucharme.
Tantas cosas que decirte,
y la mayor parte de ellas, un adiós,
pero sé que ya no puedes escucharme.
Hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás.
Siempre contándonos mierda,
de tus consejos hacía lo contrario,
siendo estúpida e ingenua.
No llegué a ser todo lo que cabría esperar,
pero si hubieses esperado un poco más
habrías visto lo lejos que he llegado.
Tantas preguntas que hacerte,
mas sé que hablo con mi propia mente.
Sé que ya no puedes escucharme.
Tantas cosas que decirte,
y la mayor parte de ellas, un adiós,
pero sé que ya no puedes escucharme.
Hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás.
Más tiempo paso aquí,
más el silencio cava en mí,
sé que te has ido pero a veces juraría
que escucho tu voz entre la brisa,
y le hablo a las sombras del ayer
esperando ser atendida
pues solo quiero hacerte comprender
que hay tanto ruido en mi cabeza,
los pensamientos que nunca me atreví a liberar.
Ahogándome en mi dulce condena,
no puedo retirar lo que no dije jamás,
no supiste jamás,
no puedo retirar lo que no dije jamás,
no supiste jamás,
no puedo retirar lo que no dije jamás.