miércoles, 5 de agosto de 2015

En el fondo

Pensándolo bien, quizá nunca debimos
haber existido.
Ni nosotros, ni nadie.
Es tan difícil curar la enfermedad de los vivos...
llorando por nadie,
ellos no sufren por nosotros,
ni por nadie.

Y si su baza es el miedo,
¿cuál es su juego?,
¿cuáles son las reglas y por qué los dados están trucados?
Amnesia e insomnio por la noche.
No sueños,
ni pesadillas.

Así es como los nombres acaban por desvanecerse,
las muecas compungidas se transforman en rostros
y el precario equilibrio amenaza con romperse.
Un solo recuerdo nos captura,
un instante inmemorial al que muchos
le suceden...

Y aun así esta lágrima de piedra en el océano
vuelve siempre a mi orilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario