Abrí los ojos en la oscuridad
sola me volví a encontrar
no hay rastro de realidad
en esta noche de lluvia y frío,
todos están durmiendo,
o quizá todos están muertos,
todos se han ido lejos
dejándome atrás.
Parpadeando intenté mirar
más allá de la oscuridad
mas nada se hacía brillar
en esta noche de lluvia y frío,
al parecer todos se habían ido
a un mundo que no era el mío,
el hogar estaba vacío,
yo quedaba y nadie más.
Las lágrimas sentí rodar,
la fiebre ascender sin más,
latidos en la oscuridad,
en esta noche de lluvia y frío,
¿de quién serán esos gemidos?,
ya nadie oye tus gritos,
vas acercándote al abismo,
vas intuyendo tu final.
En este parque de soledad,
del que los niños marcharon ya,
escuché una voz llamar
en esta noche de lluvia y frío,
no temas, decía, no temas,
esto es solo la fase previa,
tu corazón arde de tristeza,
pero ya no sentirás más.
Poco a poco la oscuridad
en niebla gris vino a tornar,
ya nada se hacía destacar
en esta noche de lluvia y frío,
contemplé cómo el infierno
de mi alma iba remitiendo,
el dolor se fue consumiendo,
moría yo sin más.
Cerré los ojos en la oscuridad,
sola me volví a encontrar,
no hay rastro de realidad
en esta noche de lluvia y frío,
me encontré frente a aquel abismo,
pendí al borde del precipicio,
mas ni un deseo se vería cumplido
de aquel corazón vacío.
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