lunes, 5 de mayo de 2014

El aire que respiro

... no tiene sentido.
Está hecho de gritos y espadas y puños.
Esto no va a rimar o no pretende hacerlo.

... está abarrotado
de gente que lo respira y lo expulsa sin más,
llenándome los pulmones de veneno.

... es inflamable.
Algún día puede explotar y llevarme con él.
Algún día puedo ser yo quien lo incendie.

... no tiene miedo.
La que tiene miedo soy yo, esta alma
que no quiere reconocerlo.

A veces pienso en cómo el tiempo se va sin dejar ninguna huella, ninguna señal de que estuvo ahí, ningún susurro que sirva para avivar los recuerdos que se pierden, poco a poco, hasta acabar en el olvido.

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